Si te digo “viaje de invierno”, ¿Qué es lo que te viene a la cabeza? ¿Sol, playas, calorcito – una escapada al verano? ¿O paisajes nevados, auroras boreales y atardeceres eternos? Si es la primera opción, te recomiendo leer nuestro post Tenerife en invierno. Si es la segunda, quédate aquí y descubre por qué viajar a Suecia en invierno es una idea genial. Elige una razón que no podrás negar, haz clic en el link que te dejo al final: Cómo organizar tu viaje a Suecia en invierno, y prepárate para vivir uno de los destinos invernales más auténticos.

¿Por qué viajar a Suecia en invierno? 10 razones para amar el frío y la oscuridad
Suecia es un país fascinante en cualquier época, pero en invierno se llena de contrastes y se muestra de la forma más cruda, salvaje, primitiva. La vida se ralentiza y te permite centrarte en lo más importante: tú mismo, la gente que te rodea, un hogar acogedor, una comida rica y variada. Y lo más importante es que, siendo turista que viaja por libre por Suecia en invierno, tendrás que adaptarte a su estilo, asimilarte con su gente, seguir la corriente. La verdad es que no hay muchos destinos que “te atrapen” con tanta fuerza.
Suecia invernal te “obliga” a formar parte de su día a día cotidiano.
Aparte de las razones obvias para viajar a Suecia en invierno, como hacer algunas actividades (motonieves, la caza de auroras boreales, pesca en el hielo, saunas, etc.) y celebraciones (mercadillos de Navidad, Santa Lucía, etc.), te damos 10 razones para vivir Suecia en invierno. No necesitarás mucho dinero ni ajustar tus vacaciones a unas fechas concretas para poder disfrutar de la Suecia invernal más auténtica.

Viajar a Suecia en invierno para conocerte mejor
Suecia es el cuarto país de Europa con menor densidad de población, después de Islandia, Finlandia y Noruega. Aquí cerca del 84% de la población vive en zonas urbanas, así que, la probabilidad de encontrarte con las multitudes – fuera de las principales ciudades – es nula.
Además, en invierno la mayoría de los suecos salen a la calle lo mínimo imprescindible. Y, por si fuera poco, los suecos son exageradamente respetuosos con el espacio personal; muy raras veces comenzarán la conversación o saldrán al pasillo o a la calle si te ven. ¡Ojo! No significa que no les interesas, al revés, son muy curiosos y mantendrán una conversación con mucho gusto… siempre y cuando la inicies tú.
Resumiendo, la mayor parte del tiempo estarás solo, en total silencio, en Suecia en invierno (fuera de las urbes). ¿Puedes escuchar tus pensamientos? ¿Quién eres? ¿Qué buscas? Tendrás tiempo de sobra para pensar en las respuestas sin que nadie te moleste.

Hacer las paces con la oscuridad del invierno sueco
Si no llevas bien la oscuridad, ven a Suecia en invierno para hacer las paces con esta parte tan bonita del día. Cuando cae la noche, el paisaje cambia por completo, no se ven los desperfectos, todo se vuelve aún más mágico, si cabe. Por otro lado, te das cuenta de que la vida no para: Suecia en oscuridad se llena de gente llegando del trabajo, preparando la cena (no bajan las cortinas), riéndose con los suyos, etc.
Los cielos nocturnos de Suecia invernal son un espectáculo: claros, salpicados de estrellas y la luna, reflejados en los lagos congelados, en las nieves impolutas. ¿Te apetece un paseo por el bosque o por la costa bajo la luz de la luna y las estrellas? Y, si tienes suerte, podrás presenciar las auroras boreales.
#Curiosidad: Se intenta ser responsables con los cielos nocturnos en Suecia, así que, incluso en las ciudades se ven estrellas. Con salir un poco de la urbe, te encontrarás con unos cielos impresionantes.

Volverse minimalista y valorar lo esencial en los paisajes nevados de Suecia
¿Qué nos hacía feliz en Suecia en invierno? Un termo con café caliente, un alojamiento acogedor y calentito, una comida rica y nutriente. Y si los asientos del coche de alquiler son calefactables, estarás en la gloria cada vez que decides conducir. Ah, y la nieve. Nada le da un toque tan especial al paisaje como la nieve. Sorprendentemente, no hace falta nada más en Suecia en invierno para sentirte feliz y afortunado.

Ralentizar el paso: menos es más en Suecia invernal
¿Qué hacer en Suecia en invierno? Habrá que elegir, no podrás estar haciendo turisteo non-stop. Me explico: pocos museos abren en invierno y, si lo hacen, el horario es súper-reducido. No más de un museo al día. Además, el día es corto, toca elegir a qué dedicar las horas de luz: ¿pasear, hacer roadtrip o visitar un museo? Aunque, a veces, se puede combinar varias cosas, como, por ejemplo, visitando un museo al aire libre, un Skansen.
#Curiosidad: el primer Skansen (museo al aire libre) se fundó en Suecia en 1891 en Estocolmo y sigue abierto hoy en día.

Conducir en Suecia en invierno: una lección de calma
… sobre todo, si vienes de Madrid, donde la manera de conducir es bastante agresiva. No es difícil conducir en Suecia en invierno, sino que es diferente, meditativo. Aquí, con la nieve, tendrás que conducir sin movimientos bruscos, sin tomar decisiones en el último momento, sin adelantar en un tramo corto. Tendrás que ser más lento de lo habitual, más contemplativo. Además, habrá que acortar las distancias, parar más.
Creo que no hace falta explicar la razón para este estilo de conducir: es Suecia y es invierno.
#TipViajero: Si quieres aprender muchos tips para conducir en invierno en un destino invernal, lee nuestro post que se basa en nuestros viajes invernales a Finlandia, Islandia y Países Bálticos (y actualizado con Suecia).

Maravillarte con la naturaleza sueca en invierno
… y en verano, y en otoño, y en cualquier época.
La naturaleza es el mayor tesoro de Suecia.
Pero, como decía al principio del post, en invierno la belleza de la naturaleza sueca se agudiza, se vuelve más salvaje. Desde los bosques nevados, lagos y ríos congelados, corzos y alces vagando y hasta las auroras boreales hechizando a los humanos – lo verás todo en Suecia en invierno.
Una mención aparte va para las casas suecas en los bosques. En invierno llegar y alojarse en una de estas casas de cuento se convierte en una experiencia mágica: las carreteras se van achicando, llenando cada vez más de nieve, hasta reducirse a una simple “pista” de un solo sentido limpiada por tu anfitrión justo lo necesario para que aparques delante de tu “hytte”, con una vela en la ventana invitándote a entrar. Dentro, calor y comodidad sueca. Fuera, el bosque nevado, el cielo claro, las luces parpadeando en las ventanas lejanas de los vecinos.

Aprender a convivir con la nieve – una tarea obligatoria para disfrutar de Suecia en invierno
O lo haces, o te quedas en el alojamiento todas las vacaciones.
Nieve andando, nieve conduciendo, limpiar la nieve, disfrutar de la nieve…
¿Sabías que en sueco hay muchas palabras muy precisas para la nieve que habría que traducir en frases enteras al español? Por ejemplo, drivsnö (nieve que el viento arrastra a ras del suelo), kramsnö (nieve húmeda y compacta, ideal para hacer bolas), nysnö (nieve recién caída), snöyra (nevada intensa con viento que reduce la visibilidad), isande snö (nieve tan fría que quema). ¿Qué tipo de nieve es tu preferida?
#Curiosidad: Aquí tienes un artículo de Israel Úbeda, ex-jefe de prensa y comunicador en VisitSweden, que relata la relación entre los suecos y la nieve, y compara vivir el invierno en Suecia y en España.

Dar un nuevo sentido a los centros comerciales y las tiendas durante el invierno sueco
No me gusta ir de compras. Pero en Suecia en invierno ¡me encanta meterme en las tiendas y los centros comerciales! No solo sirven para comprar cosas o ir al baño, también son imprescindibles para la supervivencia invernal: son un lugar perfecto para refugiarse del frío y entrar en calor.
#TipViajero: Entre los consejos de cómo mantenerse en calor, aparte de la ropa correcta y estar en movimiento, uno de los más importantes es entrar en sitios calientes de vez en cuando. Así, visitar los centros comerciales y tiendas en Suecia en invierno no es un capricho, sino una necesidad. Para más consejos, lee nuestro post Cómo vestirse para viajar a los destinos de nieve y frío.

Llegar a los límites en Suecia en invierno
…de la ropa, del aguante, de las cervezas en el maletero…
Tal y como decía al principio, todo se agudiza, se vuelve más extremo en Suecia en invierno. Descubres que lo que te hacía gracia al ver en las botas “para -22ºC en movimiento y -11ºC en reposo” no es ninguna broma en Suecia en invierno. Llegué al límite en movimiento varias veces.
Nos encanta el invierno, el frío, el crunch-crunch de la nieve con temperaturas bajo cero. Pero llegamos al límite de nuestro aguante. Hubo un día cuando dijimos: “Paso. No puedo más estar fuera. Vámonos al spa el resto del día”.
¿Te han explotado alguna vez las cervezas en el maletero? Suelen hacerlo si llegan a su límite. Y las bebidas sin gas, se congelan. No dejes nada en el coche por la noche si lo quieres consumir al día siguiente. Si lo haces, tendrás un trozo de hielo con sabor para chupar, en el mejor de los casos. En el peor, carámbanos de cerveza por todo el maletero que habrá que limpiar de alguna manera sin descongelarlas…

Aprender a escuchar y sentir el silencio en Suecia invernal
¿Alguna vez has sentido cómo el silencio penetra tu cuerpo? Es una sensación rara – para los urbanitas como nosotros – y desconcertante. A mí me hace sentir incómoda al principio. Pero, si te dejas llevar, con los días ni siquiera necesitarás encender la tele al entrar en casa ni escuchar música en los auriculares cuando sales de paseo. Con el silencio invernal sueco será suficiente.
Suecia en cualquier época es mucho más silenciosa que, por ejemplo, España.
Nunca duermo con los tapones en Suecia, ni en los campings, ni los hostales. Pero en invierno es un silencio especial: expectante, poderoso, que no te atreves a arruinar. Suena a una calma antes o después de la tormenta. Nunca se sabe, así que, mejor no entrometerse, no manifestar tu presencia, contemplar en silencio y desaparecer…
En las urbes también domina el silencio, no tan absoluto y omnipresente como en las zonas rurales y los bosques, pero el nivel del ruido es mínimo. Y el único ruido que atrae la atención y te hace girar la cabeza son los extranjeros y, a veces, los niños suecos que se ríen jugando.

¿Es para todo el mundo viajar a Suecia en invierno?
Sí, definidamente sí. Pero, según tu estilo y tus expectativas, tendrás que confeccionar tu propia ruta y elegir las experiencias que más se adapten a ti. Por ejemplo, si no te gusta conducir con nieve y pasar mucho frío, quédate en Estocolmo o muévete entre las principales ciudades en transporte público – muy eficiente. Si prefieres hacer actividades invernales, vete al norte – Kiruna, Laponia Sueca. Si buscas paz interior, dirígete a las zonas rurales. Créeme,
Suecia en invierno puede convertirse en uno de los viajes más transformadores de tu vida.

Encontrarás mucha más información práctica para tu viaje a Suecia en invierno en los posts Consejos prácticos para conocer Suecia invernal y Nuestro itinerario de 20 días por Suecia en invierno.

