Ruta al Blue Eye Theth, Alpes Albaneses, Albania.

Ruta al Blue Eye Theth (Ojo Azul) en los Alpes Albaneses

La ruta al Blue Eye desde Theth (Ojo Azul de Theth) es la joya de la corona de las rutas por los Alpes Albaneses. Todo el camino trascurre por paisajes majestuosos de altos picos, bosques frondosos y ríos gélidos. Los días de claros desde los puntos más altos disfrutarás de vistas panorámicas. Los días de calor te puedes refrescar en las pozas. Y los días nublados, pasear sin prisa, respirando el aire puro y escuchando el silencio. Pero lo que a muchos nos puede parecer un rincón virgen y salvaje, a los pocos que nacieron aquí es su casa. ¿Te imaginas? Vivir aquí, lejos de las carreteras, tráfico, supermercados, rodeados de la naturaleza. Mientras camines, imagina que eres uno de aquí. ¿Cómo sería tu vida?

Importante: No confundas el Blue Eye de Theth con otro The Blue Eye que pertenece a Sarandë, de camino de Gjirokastër a la costa de Albania. Son dos lugares muy distintos en cuanto a sus orígenes y formación.

La cascada y la poza Blue Eye en Theth, Alpes Albaneses. Albania

La cascada y la poza Blue Eye en Theth, Alpes Albaneses.

Ruta al Blue Eye Theth

La ruta de Blue Eye Theth (Ojo Azul de Theth) es tan conocida que se fletan minibuses enteros para acercar a los senderistas al comienzo de la última parte de la senda, en la vecina aldea de Nderlysaj. Pasada la aldea, hay varios restaurantes para recuperar las fuerzas y unas pozas de aguas cristalinas para refrescarse. ¿Te gustan las opciones? Entonces, intenta no hacer la ruta de Blue Eye Theth corriendo, sino dedícale un día entero. Además, la puedes combinar con la Cascada de Theth. Es lo que hicimos nosotros y no podríamos estar más encantados.

Te dejamos el mapa de la zona de los Alpes Albaneses con cosas qué ver, dónde alojarse, comer y qué hacer además de senderismo.

Si necesitas más información sobre los Alpes Albaneses, lee nuestros posts sobre:

Rincones mágicos alrededor del Blue Eye Theth. Alpes Albaneses. Albania.

Rincones mágicos alrededor del Blue Eye Theth.

Inicio de la ruta al Blue Eye Theth (Ojo Azul de Theth)

Salimos de nuestro alojamiento, cómodamente ubicado casi al final del pueblo, muy cerca del comienzo de la senda que lleva a Blue Eye, muy temprano. Queríamos evitar dos cosas: el calor y las multitudes. Adelanto que lo conseguimos. La ida la caminamos por la pista con la idea de hacer autostop. A la vuelta, iríamos por el otro lado del río, en el bosque. Teóricamente, tendríamos sombra y no pasaríamos tanto calor. Una vez más, ¡bingo! Hicimos autostop a la ida y disfrutamos de la sombra a la vuelta.

Autostop ¿sí o no? Decir la verdad, no sé si recomendaría al 100% el autostop. La «carretera» es una pista muy irregular. Los locales están acostumbrados a conducir por ella y no van con demasiado cuidado. Si te atreves al autostop, te espera una experiencia muy divertida con un masaje anticelulítico incluido. Eso sí, nosotros lo disfrutamos. Uno de los ocupantes del coche que nos paró hablaba inglés y tuvimos una conversación de las más divertidas, metiéndonos en política, turismo, situación económica y otros temas emocionantes.

El paisaje en los alrededores de Theth. Albania.

El paisaje en los alrededores de Theth.

Nos dejaron justo pasada la hidroeléctrica, en la entrada a la aldea de Nderlysaj. Estábamos solos. El sol empezaba a asomarse por detrás de las grandiosas montañas. Caminábamos encima de las piedras blancas pulidas por las crecidas del río en la época del deshielo. Delante de nosotros empezábamos a vislumbrar casitas tradicionales, huertas, cerdos, ovejas…

Buenos días, Nderlysaj. Buenos días, señora. Miremengjes. Nos sonrió. Con gestos, sonidos y repitiendo algunas palabras en albanés hasta que entendíamos su significado, nos contó que iba a recoger manzanas en la huerta que tenía al otro lado del río y a buscar su vaca para ordeñarla. También nos dijo su nombre y que la mayoría de la gente se va a Shkodër en invierno, pero ella y su familia no. Se quedan aquí.

Nderlysaj, en los Alpes Albaneses.

Nderlysaj, en los Alpes Albaneses.

La subida al Blue Eye Theth

Pasada la aldea de Nderlysaj y la zona de restaurantes, empieza la prolongada subida hacia el Blue Eye. Hasta este punto, andábamos en llano, con algún cambio de altura pequeño. Ahora tocaba sudar. Eso sí, de camino avistamos unas pozas preciosas en el río y nos prometimos dar un baño refrescante a la vuelta. Los restaurantes también tenían muy buena pinta. Habrá que ver los comentarios en Google, contrastar con la realidad e, igual, nos dábamos un caprichito. Así, animándonos con las recompensas a la vuelta, empezamos la parte más dura.

Este tramo no es técnico. Pero se trata de una pendiente bastante pronunciada durante un tiempo considerable. Por suerte, las vistas son cambiantes y muy bonitas. Te apetece parar, recuperar el aliento, tomar fotos, respirar hondo el aire montañés. Poco a poco te vas acercando al famoso Blue Eye Theth.

#Curiosidad: Sabes que estás cerca cuando empiezan a aparecer puestos improvisados, hechos de ramas y hojas, con cajas llenas de agua helada del río a modo de neveras. Ofrecen principalmente bebidas frías y algún snack.

Algunas vistas de camino a Blue Eye. Albania. Theth.

Algunas vistas de camino a Blue Eye.

Descanso merecido en el Blue Eye Theth

Por el camino, en las bifurcaciones, hay señales «Blue Eye». Te aconsejamos seguirlas. Nosotros no lo hicimos en una ocasión y vivimos una aventura divertida. Llegó un momento en el que nos topamos con una bajada abrupta al río sin puente. Debió de ser una crecida del río y/o lluvias que dañaron el camino y ahora se accede por el otro lado. ¡Sigue las señales! Eso sí, a nosotros nos encantó esta pequeña aventura off-road con elementos acrobáticos.

¡Viva la aventura!

¡Viva la aventura!

Por fin llegamos al soñado Blue Eye Theth. Es precioso, pero no sería lo mismo sin el largo camino de acceso y constante cambio de un paisaje espectacular por otro.

Creo que fuimos los primeros en llegar al Ojo Azul de Theth aquel día, porque no vimos a ningún otro turista. Solo trabajadores de los bares en los alrededores. Y debo decir que los bares son tan peculiares que nos sedujeron a tomar un refresco. Sí, un refresco, que no es nada típico de nosotros. Pero no tenían otra cosa (además de cerveza, pero a las 10.00 de la mañana nos pareció exagerado) y nosotros queríamos sentarnos allí. Sí, tal y como lees, teníamos muchas ganas de sentarnos en ese bar en su mejor mesa que estaba libre. Mira la foto y entenderás porque.

Nuestra mesa en el bar de Blue Eye Theth.

Nuestra mesa en el bar de Blue Eye Theth.

Explorando los alrededores del Blue Eye Theth

No tengas prisa en emprender el camino de regreso. Date una vuelta por los alrededores, subiendo todas las escaleras sin señal «privat» y tomando todas las sendas que puedas. Te llevarán a rincones preciosos y te abrirán nuevas perspectivas al Blue Eye.

Blue Eye Theth desde diferentes perspectivas. Alpes Albaneses. Albania

Blue Eye Theth desde diferentes perspectivas.

Baño en las pozas

La vuelta hasta la aldea Nderlysaj es por el mismo camino que la ida. Bueno, en nuestro caso, no del todo, porque a la ida cogimos la senda equivocada, la divertida. Así que volvimos por la oficial, también muy bonita. Nada más cruzar el puente antes de iniciar la bajada al valle, nos buscamos un rinconcito para mojar los pies. En teoría, en el Blue Eye Theth se puede bañar, pero no nos apetecía. Cuando nos fuimos (sobre las 11.00), ya había bastante gente que no paraba de hacer foto. No queríamos convertirnos en famosos :).

Blue Eye de Theth y... una mesa del bar. Albania

Blue Eye de Theth y… una mesa del bar.

Refrescando los pies en el río. ¡Qué gusto! Albania

Refrescando los pies en el río. ¡Qué gusto!

A la vuelta, aunque es por el mismo camino, el paisaje es diferente. Lo ves desde una perspectiva distinta. Si a primera hora de la mañana estábamos prácticamente solos, ahora sí que subía mucha gente. Y muchos, con neveritas y atributos de playa. Supongo que tenían previsto pasar el día en el Blue Eye Theth.

Tal y como prometimos a la ida, nos paramos en las paradisiacas pozas de Nderlysaj. Ahora, cuando el sol pegaba más fuerte y después de unos 10 km de caminata, apetecía darse un baño. Y es lo que hicimos.

Pozas cerca de Nderlysaj. Alpes Albaneses. Albania.

Pozas cerca de Nderlysaj.

Pausa para comer en Samuel Camping

Después de las pozas, relajados, descansados, refrescados, decidimos darnos un capricho y comer en uno de los restaurantes que hay a lo largo del río Lumi i Zi. Miramos los comentarios, analizamos el público y elegimos uno con la mayoría de los comensales albaneses y buenos comentarios en Google. Y no nos arrepentimos. Samuel Camping es muy recomendable, tanto por los sabores como por el precio y servicio.

A nosotros nos atendió una chica jovencita que estaba pasando sus vacaciones de verano ayudando a sus padres con el restaurante. Decía que por COVID no había cole en septiembre, así que, aquí estaba, practicando su inglés con los turistas. Y la felicitamos por su inglés, porque de verdad lo hablaba muy bien. ¡No te imaginas lo contenta que se puso! Y a nosotros, ¡cómo nos gusta decir cosas bonitas a la gente desconocida!

Comida en Samuel Camping con vistas. Theth. Albania.

Comida en Samuel Camping con vistas.

Zona de restaurantes de la aldea Nderlysaj, Alpes Albaneses. Theth. Albania.

Zona de restaurantes de la aldea Nderlysaj, Alpes Albaneses.

Por cierto, le preguntamos a nuestra camarera si la gente vive aquí en invierno. Nos dijo que no. Que casi todos se bajan a Shkodër, salvo una familia. Cuando le dijimos el nombre de la señora, se quedó perpleja con nuestros profundos conocimientos de la gente local. Por casualidad, la mujer a la que saludamos temprano por la mañana resultó ser de esa familia, que vive en Nderlysaj todo el año. Y, por lo visto, la conoce todo el mundo.

Hacia la Cascada de Theth y paradas para bañarse en el río

En vez de volver por la pista, decidimos cruzar el río Lumi i Shales y adentrarnos en el bosque para llegar a la Cascada de Theth. ¡Todo una fantasía de senda! Aunque va en paralelo al río y a la pista al otro lado (por la que venimos), el paisaje cambia drásticamente. Y lo mejor es que puedes parar y bañarte en el río. Sí, el agua está fresquita, pero es justo lo que necesita uno los días de calor en los Alpes Albaneses.

Senda de camino a la Cascada de Theth. Albania

Senda de camino a la Cascada de Theth.

Nuestro camino de vuelta de Blue Eye.

Nuestro camino de vuelta de Blue Eye.

Nosotros nos guiábamos con un track descargado, pero hoy en día este camino está marcado. En una de las bifurcaciones encontrarás la flecha con «Cascada Theth«. Es el desvío para la cascada. Si no quieres visitarla en esta excursión, sigue recto. Nosotros nos desviamos. Tuvimos que superar una fuerte pendiente; hasta ahora íbamos casi en llano. Para que no te canses en la subida, tienes muchas excusas perfectas para pararte y descansar: pequeños saltos del agua provenientes de la gran cascada.

Cascada de Theth en los Alpes Albaneses, Albania.

Cascada de Theth en los Alpes Albaneses, Albania.

Cascada de Theth un día soleado.

Cascada de Theth un día soleado.

Vuelta a Theth

La vuelta a Theth desde la Cascada la hicimos por el camino «tradicional». Éste fue el único tramo en el que coincidimos con bastante gente bajando y subiendo. La descripción de este tramo y alguna sugerencia para hacer descansos la encontrarás en el post Rutas de Senderismo en los Alpes Albaneses (link arriba) en el apartado Ruta a la Cascada de Theth.

Una casa en el camino Theth - Cascada. Alpes Albaneses. Albania.

Una casa en el camino Theth – Cascada.

Último tramo de la vuelta a Theth. Alpes Albaneses.

Último tramo de la vuelta a Theth.

Datos prácticos de la ruta al Blue Eye Theth

Longitud y desnivel: depende de dónde empieces y si uses los servicios de shuttle-buses. Nosotros hicimos más de 20 km y 1,000 m de desnivel, ya que combinamos con la Cascada de Theth.

Nuestro track al Ojo Azul de Theth:

Shuttle-buses: Salen desde el puente principal de Theth, en el centro. Allí donde paran los minibuses a/desde Shkodër. Cuestan 5€/persona/solo ida. En septiembre no hacía falta reservar. Empiezan el servicio a las 9.00. De vuelta salen de la zona de los restaurantes a partir de las 14.00 (información de Septiembre 2021).

Qué llevar: mucha agua y protección solar a tope, hay bastantes tramos sin sombra y en verano el sol es muy fuerte. Se puede comprar bebida y comida en los alrededores de la aldea Nderlysaj y Blue Eye Theth. Ponte bota cómoda, ya que el terreno es accidentado. No te olvides el bañador y toalla si quieres darte un baño.

¡Qué disfrutéis de los Alpes Albaneses en Theth!

¡Qué disfrutéis de los Alpes Albaneses en Theth!


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