Arequipa - ciudad viva. Perú #PerúJuntos

Arequipa – ciudad viva. Perú

Si me hubieras preguntado hasta hace poco porque me gustó Arequipa, no sabría decirte. Hasta hace poco. Pero hoy estaba leyendo mis notas de viaje y lo entendí todo. Me encantó Arequipa, porque la vivimos, en vez de visitarla. Arequipa nos acogió desde el primer momento y nos hizo sentir parte de su vida. Nos regaló momentos buenos y malos, nos hizo sentir diferentes emociones: tranquilidad, miedo, asombro, preocupaciones etc. También allí tuvimos un par de nuestros “por primera vez”. En fin, Arequipa fue para nosotros el lugar que nos absorbió por completo.

¡Bienvenidos a Arequipa! La ciudad más natural, sin adornos bonitos, la ciudad que vive su vida y si eres turista: o participas o te vas.

Arequipa con sus volcanes de fondo. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Arequipa con sus volcanes de fondo.

Arequipa: primer contacto

Nada más bajar del autobús, una horda de taxistas empezó a ofrecernos sus servicios, advirtiéndonos al mismo tiempo contra otros taxistas, no tan honestos como ellos. Un “no”, otro “no” y de repente, por primera vez en nuestro viaje por Perú, me fié de mis instintos y no del sentido común.

¡Vámonos en una combi! – dije yo sin pensarlo dos veces, – Estoy harta de los taxistas y su política de mentir y aprovecharse de los turistas.

¿Segura? ¿No decían que las combis son peligrosas y que siempre es mejor coger un taxi desde una estación de autobuses? – me sorprendió Denys.

Sí, ¡segura! Preguntemos al policía dónde paran las combis.

Llegamos sin incidencias a un cruce y nos indicaron cómo llegar a la plaza de Armas. Transporte público, excepto taxis, no pueden entrar en la plaza, está cerrada al tráfico. Luego, cuando le contamos a la chica de la información turística nuestra experiencia, nos dijo que ella sólo se mueve en combis y es lo que recomienda a los turistas. Según ella, los pasajeros cuidan uno al otro, mientras hay taxistas deshonestos y hasta peligrosos. Solo nos aconsejó coger taxis recomendados por la gente de confianza o llamados desde la recepción de un hotel.

¿Qué fue lo qué me hizo tomar aquella decisión? ¿Suerte, presentimiento o amor mutuo a primera vista con la ciudad de Arequipa?

Nuestra primera combi de Perú. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Nuestra primera combi de Perú.

Arequipa: más divertido en una combi

¿Te habías fijado alguna vez cómo funcionan las combis en Perú? A primera vista parece un jaleo imposible de entender. Pero si pasas un tiempo en la parada y te fijas en lo que hacen, cómo la gente elige la suya y cómo se paga, hasta te puede parecer uno de los transportes más fáciles y cómodos de usar.

Normalmente en cada combi hay por lo menos dos personajes imprescindibles: el conductor y el “gritón” (así lo llamo yo, desconozco el nombre oficial). El conductor se centra en conducir y el otro, en todo lo demás. Este último va medio fuera del bus gritando el destino y las paradas más importantes. Al mismo tiempo repasa con su mirada los potenciales pasajeros y si nota unos ojos interesados, le dice parar al conductor antes de que al pasajero le dé tiempo expresar su interés con la mano.

Si hay mucha gente, se paga en la salida. Al contrario, si hay poca gente, el gritón recoge dinero entre paradas. Si hace falta comprar agua o algo para el conductor, también son las responsabilidades del gritón. Además, avisa al conductor de los semáforos en rojo, si aún hay gente bajando/subiendo o ya se puede ir, peatones descuidados y otros peligros en la carretera.

Durante nuestro viaje en una combi de Arequipa a la estación de buses, descubrimos que los gritones encima tienen un código de comunicación. Nos cruzamos con otra combi, intercambiaron un par de palabra entre ellos, le comentaron algo al conductor, y empezamos ¡la carrera! Por lo visto, duró un par de semáforos, hasta la siguiente parada que compartían ambas combis, y allí acabó, con risas.

Datos prácticos:

Cómo llegar a Arequipa/salir de: la manera más cómoda es un autobús. Las líneas de más confianza son más caras, pero lo merecen (Cruz del Sur, Oltursa).

Precios: taxi, 10-15 soles hasta la pl. de Armas. Combi, 0,80-1 sol por persona.

Dónde paran: taxistas, supuestamente oficiales, en la misma estación de autobuses. Taxis, supuestamente más baratos, en la calle nada más salir de la estación. Combis, a una o dos cuadras de la estación, preguntar al policía. En Arequipa paran a unas cuadras de la Plaza de Armas, preguntar en iPerú.

El "gritón" del combi trabajando. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

El “gritón” del combi trabajando.

Arequipa: “Prisa mata” o como aprendimos a elegir la agencia para las excursiones.

En Perú funciona la misma norma que en Marruecos: “Prisa mata”. Esto significa que si vienes con prisas a contratar algún servicio, casi seguro que te estafarán. Si, por lo contrario, vienes sin prisas, te lo piensas, investigas, lo más seguro es que podrás elegir bien.

Desde Arequipa una de las excursiones “must” es al Valle del Colca. Se puede hacer por cuenta propia, pero si no dispones de por lo menos una semana, lo mejor es limitarse a una excursión organizada de 1, 2 ó 3 días. Es lo que queríamos nosotros.

Así que, desde el primer momento, empezamos a recoger información: en la estación de buses preguntamos en dos agencias. Por el camino desde la Plaza de Armas hacia nuestro hotel también pedíamos folletos. Entre las casi 10 empresas que coleccionamos destacamos 4. Y con todo esto nos dirigimos a la oficina de iPerú – una especie de información turística independiente que también recolecta información sobre las agencias: denuncias, chequea si están propiamente registradas etc.

De las 4 empresas, 2 nos las echaron para atrás, porque tenían muchísimas denuncias. Y de las otras dos, nos leyeron las quejas que tenían. Elegimos la que nos pareció más subjetiva y que parecía más una venganza de un cliente “especialito” que un problema real.

Repetimos el proceso para la excursión de medio día por la campiña de Arequipa. Sin embargo, en las oficinas de iPerú nos dijeron que por regla general, las empresas que están en la plaza de Armas suelen tener más quejas, porque manejan más gente. Pero, más o menos, todas cumplen con las excursiones cortas. Con lo que hay que tener más cuidado es con las salidas de varios días.

Resumen:

¿Funcionó lo aprendido en Arequipa? Sí, sin duda. Nos quedamos tan contentos con la empresa con la que fuimos al Valle del Colca que hasta volvimos a iPerú para dejar un comentario positivo. ¡Cuál fue nuestra sorpresa cuando nos dijeron que éramos los primeros en hacerlo! Ni siquiera tenían contemplado un apartado de agradecimientos para las empresas. Pero después de meditarlo con el jefe, la chica apuntó nuestro testimonio y nos agradeció la idea de “feedback positivo”.

Bailes tradicionales en el Valle de Colca. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Bailes tradicionales en el Valle de Colca.

Arequipa: no es lo que parece

Para hacer “que-veres” y “que-haceres” de Arequipa igual con un día te vale. Un par de monumentos, unas cuantas calles cerca de la plaza de Armas, alguna excursión guiada, como la del monasterio de Santa Catalina, y ya. Sin embargo, si por un momento paras y observas, te darás cuenta de que la ciudad está llena de vida ajena a los turistas.

En los centros de Cuzco o de Lima, por ejemplo, el 90% de las cosas y actividades son hechos para turistas, para agradarnos y hacernos sentir cómodos. No es el caso de Arequipa. Ella vive su vida, pero, si los turistas quieren, deja que participes.

No tienes que hacer nada especial. Siéntate en la Plaza de Armas y observa. Locales leyendo, conversando, limpiando calzado, haciendo copias de documentos oficiales, redactando cartas, etc. A nosotros no nos molestó / ni se acercó nadie. Pero un chico nos contó que casi se vio involucrado en un crimen… También estaba sentado en uno de los numerosos bancos de la plaza de Armas de Arequipa cuando se le acercó un abuelito majo y pasaron media hora charlando. Cuando el señor supo a dónde iba el joven, dijo que justo tenía que mandar un bulto a aquel lugar y que si el joven, por favor, lo podría hacer. Lo no lo llevaba y tendría que pasar por su casa a recogerlo, pero que vivía muy cerca.

Cuando el señor se distrajo con uno de sus “cómplices”, una señora le avisó al joven que no se fuera con el viejo. Lo que pretendía era envenenarlo con un té para que se quedara inconsciente y quitarle el dinero.

Nunca supimos si éstas fueron sus intenciones, porque, como entenderás, el joven se inventó una excusa y, repentinamente, no pudo ayudarle al señor.

Plaza de Armas de Arequipa. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Plaza de Armas de Arequipa.

¿Nos estarán persiguiendo?

En otra ocasión los que pasamos un poco de miedo fuimos nosotros. Estábamos en las entrañas de uno de los laberintos comerciales que descubres prácticamente detrás de cualquier puerta desde la plaza de Armas. Estábamos esperando para ir al baño cuando me di cuenta de que un chico nos estaba haciendo fotos. Le miré, se sorprendió, pero no se cortó. No sé si fue imaginación mía, pero, sinceramente, no había nada más interesante que nosotros en aquel rincón – donde los baños – para sacarle fotos. Al final, desapareció y nunca más lo vimos, pero la sensación de intranquilidad me perseguía durante un rato.

Arequipa: nuestras “primeras veces”

Primera coca

Aquí es donde probamos el té de coca, caramelos de coca y hasta masticar hojas de coca.

¿Qué tal la experiencia? Si alguien nos estaba observando en aquel histórico momento, se lo pasó muy bien. Yo no me atreví a masticar las hojas. Pero Denys sí. Después de un par de mascadas, la cara de Denys se torció, lo que hizo mi corazón latir más rápido: ¿Qué pasa? ¿Te sientes mal? ¿Busco médico? Mi cerebro empezó a procesar el mapa imaginario de Arequipa intentando localizar un Urgencia o Primeros Auxilios.

¡No! Estoy bien. Pero es que esto está ¡¡¡asqueroso!!!

Desde aquel momento y durante unos 5 minutos Denys se dedicó a enseñarme su lengua verde y con todos los gestos y muecas me convencía de que masticar hojas de coca es lo peor de lo peor.

#PorCierto: cuando probé a masticar las hojas, tampoco me parecieron tan asquerosas…

Primera comida callejera

Aquí Denys se atrevió a ¡comer nuestra primera comida callejera! Fueron unos tamales… que le dejaron indiferente, pero el reto de comer en la calle fue conseguido.

Comida callejera. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Comida callejera.

Primera comida en el mercado

Antes de irnos a Perú todo el mundo nos recomendaba comer en mercados. En Arequipa, por fin, lo conseguimos.

En un primer momento, puede que los puestos de comida en el mercado te dé un poco de cosa. No digo que están asquerosamente sucios, pero tampoco es una limpieza a la que estamos acostumbrados en Europa.

Nos sentamos en una de las mesas corridas, limpiamos las manos con alcohol – sí, soy consciente que no me ayudaría contra los bacterias que se pueden encontrar en la comida, pero era lo único que podía hacer para tranquilizar mi conciencia. Nos sirvieron el primero. Y con la primera cucharada dejé de pensar en las condiciones higiénicas y me centré en el sabor – fuerte, auténtico, rico. Desde aquel momento siempre que podíamos intentábamos comer en los mercados.

Comida en el mercado de Arequipa. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Comida en el mercado de Arequipa.

Primer zumo fresco en el mercado

Si comer en los mercados nos encantó, la experiencia con zumos frescos, sin embargo, no fue igual de bonita. Después de tomarlo, Denys sintió un fuerte llamamiento del baño del hotel y tuvo que dedicarle un tiempo largo.

Además, yo me aseguré, una vez más, de que tengo un sentimiento de justicia demasiado afilado y mi vena de profesora – de educar a la gente – también está muy fuerte. Entre muchas vendedoras de todo tipo de zumos nos decantamos por una que tenía oferta: dos por uno. Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando a la hora de pagar tuvimos que abonar el precio completo. Resulta que la oferta era para zumos iguales y ella nos hizo dos diferentes. No nos avisó de ello en ningún momento.

Le solté una charla sobre la justicia y cómo se sentiría ella si le hicieran lo mismo en España y qué opinión tendría del país que visitaba y un largo etc. Hasta me pareció que lo entendió, que le dolía lo que había hecho, que se sentía incómoda porque la miraba todo el mundo. Pidió perdón una y otra vez… pero nunca nos devolvió el dinero.

Zumo fresco en el mercado de Arequipa. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Zumo fresco en el mercado de Arequipa.

Arequipa: experiencias únicas

Fue aquí, en Arequipa, donde contemplamos como la plaza de Armas, llena de grupos organizados de turistas de día, se transformó. Y se convirtió en el territorio Arequipeño por la noche, donde la gente elegía su Miss Turismo mediante gritos, aplausos y silbatos. Las que participaban parecían unas niñas sin experiencia recién salidas de clase que no sabían ni qué hacer. Pero en realidad eran bien conocidas entre sus compatriotas y presumían de un largo CV de logros.

Allí aprendí que es imposible decir cuántos años tiene una mujer peruana y que detrás de una sonrisa abierta e inocente, puede guardar mucha experiencia, felicidad y dolor.

Resumen: Arequipa – ciudad viva

Lo que más me gustó de Arequipa es que te coge confianza muy rápidamente y te deja participar en su vida activamente. No esconde nada: si quieres descubrir algo que no se ve a la primera, no te pone pegas. Ofrece todo lo que tiene, tanto lo bueno como lo malo. Y no pide perdón porque algo no te guste, pero tampoco exige gracias continuas si algo te fascine. Sonríe tranquilamente. Y te hace sentir tranquila. ¡Ah! Otra cosa que hice por primera vez en Perú – me relajé, me sentí tranquila, me sentí cómoda – y todo esto gracias a Arequipa.

Las calles de Arequipa. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Las calles de Arequipa.

Paseando por Arequipa. Visitar Arquipa Peru #PerúJuntos Perú

Paseando por Arequipa.


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