Contemplando... Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Viajar Con Suegra el Durante y el Después

En la primera parte – Viajar Con Suegra. Cómo empezó todo – os contamos los comienzos del proyecto que ni siquiera era una proyecto. Como siempre, nuestras vidas es pura improvisación y espontaneidad. Pero, ¿Qué salió de todo esto? Sigue leyendo. Si tienes suegros, padres, amigos mayores con los que te gustaría viajar, te será útil.

Escrito por Kate

Contemplando... Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Contemplando…

Durante: Viajar Con Suegra

Ya está. Lo más complicado conseguido. Mis padres están aquí, en España, fuera de su zona de confort, dispuestos a hacer lo que les propongamos. Y ahora ¿qué hacemos? ¿A dónde vamos? ¿Se cansarán rápido? ¿Se quejarán? ¿Cómo aguantarán el cambio? Etc.

Período de la adaptación, ¿cuánto dura en una persona mayor?

Nada más salir del aeropuerto, le ves a mi padre casi temblando, mirando agobiado por los alrededores y buscando un sitio para fumar.

España es un país civilizado, se puede fumar sólo en los lugares destinados a ello.

Ya quisiera yo, alérgica al humo, que fuera así, pero… Primer mito desmentido.

¿Quieres fumar? – dice Denys, – Pues nada, salimos a la calle y fumamos.

La primera semana de Viajar Con Suegra (link al Facebook) pasa bajo el lema “Estoy flipando”. Mi padre es artista (marmolista más concretamente) y detallista. Le flipan los cuadros originales que ve en el Museo del Prado, Museo del Romanticismo y en el Museo de Sorrola. Puede pasar mucho tiempo delante de un cuadro apreciando las pinceladas y al final sólo decirHmmmm” y no sabes si es bueno o malo, si le ha gustado o no.

Contemplando arte en el Museo de Sorolla #ViajarConSuegra Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Contemplando arte en el Museo de Sorolla

Se fija en los detalles: si es el Valle de los Caídos, quiere saber cómo se hizo; si es Peñalara, va tocando todas las piedras para clasificarlas. En las tierras áridas del Sur rinde homenaje a los paisanos por conseguir cultivar algo entre piedras y tierras rojas. Si es Córdoba, me pide hacer foto al pavimiento, ya que le parece un trabajo tremendo. Al hospedarse en el Gran Hotel Rural Cela quiere escribir el agradecimiento al trato muy cordial por parte del gerente en el libro de visitas. Mi padre ¿escribir algo? ¡Qué raro! Si es de pintar, mi madre es la de escribir.

Habla poco, muchas veces no sé cómo interpretar sus palabras, parece que le cuesta expresar lo que piensa y siente. Pregunta más. Analiza todo el rato.

Por fin, en dos semanas le veo más normal, más él mismo: se ríe, habla, se va al Chino a por el pan, habla con el vecino y le consigue explicar que sí que nos han dado la llave nueva (nos habían cambiado la cerradura del portal mientras estábamos de viaje). Y es cuando me dice:

Pues sí, me quedaría más tiempo en España. Dos semanas es lo que necesité para sentirme cómodo. Ahora estaría disfrutando mucho más. 

Oh!!! Esto sabe bien. Calamares de Madrid #ViajarConSuegra Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Oh!!! Esto sabe bien. Calamares de Madrid

¿Cuál es el ritmo ideal para viajar con una persona mayor? ¿y con dos personas mayores?

Depende. Pero según nuestra experiencia lo ideal sería pasar una semana en cada “campamento base” sin moverse mucho. Durante Viajar Con Suegra II (link al Instagram) pasamos una semana en Madrid, otra en el Sur y únicamente 3 días en el Norte. Lo último les supo a muuuy poco y lamentaron no haber podido parar más por Asturias y Cantabria.

Mi gen de profe y el gen de “me-lo-sé-todo” de Denys estimulan el aprendizaje

Creo que a partir de ahora mis padres podrían quedarse solos en algún rincón de España, gracias a que intentábamos enseñarles todo lo que podíamos. Siempre que salíamos por Madrid, los ubicábamos: ¿qué se ve por allí? ¿cómo volverías a Atocha? ¿en qué dirección está la casa? ¿Cuál es nuestra parada de metro? Llévame.

Por otra parte, Denys les contaba infinidad de historias, datos y anécdotas, mitad verdaderos mitad ficticios, pero que les ayudaba a entender la cultura y a la gente.

También les traducíamos todo lo que nos pedían, y más. Intentábamos aprender palabras y frases todos lo días. Hasta veían la tele en español.

Curiosidad: Creo que a la gente adicta a la tele, como mis padres, es una de las mejores maneras de aprender el idioma. ¡Realmente funciona! A la tercera semana ¡distinguían incluso palabras que no sabían para preguntarnos qué significaban! ¡También entendían que algo pasaba en algún lugar! ¡Es fascinante!

Una mirada loca Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Una mirada loca

Resumiendo, mi padre me sorprendió con el sentido de orientación que tiene (¡Ahora entiendo de quien lo heredé! :)) y mi madre, con lo rápido que aprendía nuevas palabras y frases en castellano, a veces ¡entendiendo el hilo de una conversación entera!

Impresiones

A la medida que iba avanzando Viajar Con Suegra (link al Twitter), mis padres me soltaban algunas impresiones. Seguramente que a cabo de un tiempo, habrá más, pero aquí, las principales.

“La segunda vez es como si fuera estar en casa”

Es la frase de mi madre. Si el año pasado no le daba tiempo a asimilarlo todo y no sabía ni siquiera dónde se encontraba, de tantos cambios y cosas nuevas que veía cada día, este año lo disfrutaba, en modo SLOW.

#NotaMental: Además, creo sinceramente, que también disfrutaba de la “inocencia” y “asombro” de mi padre, y se sentía más “experimentada”, más “sabia” y eso le subía el autoestima, el gen de rivalidad (aunque no lo digamos, siempre hay uno presente en cada relación), y la hacía brillar con autosuficiencia y dominio de la situación.

Resumiendo, creo que a las personas mayores (¿Y no sólo?) les hace bien repetir cosas, verlas dos veces, volver a vivirlas.

Veo, veo. ¿Qué vez? Un pez para pescar #ViajarConSuegra Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Veo, veo. ¿Qué vez? Un pez para pescar

“Los españoles no son tan temibles y España no es tan aterradora”

Pues lo dicho. Después de que mi padre se animó a ir al Chino de al lado a por el pan y ¡lo consiguió! perdió el miedo a este país “aterrador”. Se animaba a hablar con los pescadores (¡le encanta pescar!), a veces se entendía incluso mejor que a través de Denys traduciendo, que ¡oye! el vocabulario de pescadores no es tan fácil como parece. Y gracias a que en España la gente, primero, está acostumbrada a los extranjeros, y segundo, creo que les encanta mostrar el lado más acogedor, mi padre hasta se animó a comunicarse con los vecinos, gente en la playa etc.

El punto final fue cuando les preguntamos si se animarían a quedarse solos en algún rincón de España. Porque, vamos, han tenido muchísima suerte que estos dos años nosotros pudimos apañarlo y no trabajar el tiempo que han estado, pero no es lo habitual. Algún año no lo vamos a poder hacer. ¿Y la respuesta?

Sí, claro. Sin problema. 

¿Qué? ¿Nos quedamos? Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

¿Qué? ¿Nos quedamos?

“Acabo de hacerme una idea de España, pero me la habéis descuadrado otra vez”

Culpa nuestra. En 18 días que han estado este año nos quedamos por Madrid, subimos a Peñalara, bajamos al Valle de los Caídos y El Escorial. También pasamos por Toledo. Fuimos una semana a Málaga, donde nos tumbamos en todas las playas en los alrededores de Manilva, hicimos el Caminito del Rey y visitamos algunos Pueblos Blancos. De regreso, pasamos por Córdoba. Luego, subimos a Asturias y Cantabria: Ruta del Cares, Comillas con su legado de Gaudí, Parque Natural de Somiedo con sus rutas, lagos y pueblos. Y eso sin contar la infinidad de las muestras gastronómicas típicas de cada zona que comimos y bebimos.

Así que, pasados los túneles de la A-1, después de haber vuelto de Málaga, mi padre musitó:

Pensaba que ya tenía una idea de cómo es España, me la habéis descuadrado por completo con todo esto verde y la bruma.

A lo que mi madre, que conoce también Galicia, País Vasco, la Comunidad Valenciana y Aragón, contestó:

Y aún lo que te queda por cuadrar…

Una cervecita bien fresquita para calmar los veranos de Madrid #ViajarConSuegra Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Una cervecita bien fresquita para calmar los veranos de Madrid

Una mirada experimentada... la mirada de la Suegra

Una mirada experimentada… la mirada de la Suegra

Después: Viajar Con Suegra

To be continued

Es que acaban de volver a casa y aún no les ha dado tiempo de interiorizar todo lo vivido. Prometo actualizar este párrafo cuando los Suegro estén listos.

Qué es Viajar Con Suegra para mi (Kate)

Sinceramente, creo, que el poder invitar a mis padres y mostrarles España, el país que es mi casa desde hace 9 años, es en parte subir mi autoestima y demostrarles que puedo hacer algo, puedo cuidar de ellos, puedo ser independiente, he aprendido algo que ellos no sepan y que les puedo enseñar.

Por otro lado, es “devolverles” una parte de lo que están haciendo por mi todo este tiempo que soy su hija. Ya sé que es invalorable, que nunca será suficiente que así no funciona la relación padres-hijos, pero tengo estas ganas de “compensarles” algunos de los sacrificios que han hecho por mi en su vida.

Callejeando por Madrid en Viajar Con Suegra #ViajarConSuegra Cómo viajar con padres o gente mayor y no morir en el intento

Callejeando por Madrid en Viajar Con Suegra

Y Denys… no sé porque se apunta al proyecto, pero estoy muy agradecida a él que lo haga.