La azotea de Aire de Sevilla.

La reencarnación en los Baños Árabes

A esta puerta, escondida en el laberinto de las callejuelas, llega la gente que ya lo ha intentado todo y no ha podido encontrar la paz… Una pareja con la mirada apagada, la chica perdida en sus preocupaciones, un hombre viejo con dolor sin consuelo, una mujer cansada y otra, muy nerviosa, que no puede dormir por las noches, atrapada en sus miedos… Todos han llegado a esta puerta para reencarnarse.

Al otro lado los esperan los guardianes que dan la bienvenida a todos aquellos que se atreven a entrar. Los llevan a las profundidades del misterio y los inician en los rituales secretos, conocidos únicamente por los que pasaron por ellos.

Baños Árabes Aire de Sevilla Foto: Web Aire de Sevilla

¡Bienvenidos!
Foto: Web Aire de Sevilla

Primero tienen que desnudarse y lavarse con las aguas purificadoras.

Los primeros minutos del desnudo son raros; parece que todo el mundo ve mis preocupaciones, mis nervios y porque ansio cambiar mi vida… pero poco a poco me voy acostumbrando, y en vez de mirar al suelo deseando que nadie notara mi presencia, empiezo a curiosear…

La penumbra esconde las caras de los desconocidos y sus pensamientos, dejándole a cada uno concentrarse en su propio proceso de la transformación.

Baños árabes Aire de Sevilla.  Interior

No quiero saber quién eres ni porque vienes…

Baños árabes Aire de Sevilla.

La penumbra lo esconde todo…

En las aguas templadas se relajan, dejan fluir todos y cada uno de sus pensamientos, ansiedades, cansancios, inseguridades… libremente… sin temer ser vistos y juzgados…

Cuando consiguen el estado de armonía, de aceptación de sus inquietudes, los guardianes los llevan a las aguas calientes, donde empieza la lucha del alma que quiere purificarse con todo lo que se lo impide: fuera fatiga, fuera nervios, fuera dolor… el calor lo expulsa todo, y el frío de una piscina pequeña, en la que tiene que sumergirse los que quieran terminar el proceso de la renovación, sella el paso y ya no hay vuelta atrás para ninguna de las molestias.

Baños árabes Aire de Sevilla.  Piscina templada

Sumergirse y olvidarse…

Después de las aguas heladas la gente baja a las aguas saladas, donde pasa un rato flotando en la superficie y acostumbrándose a la nueva sensación:

soy ligero, no tengo pensamientos negros, no me preocupa nada, estoy tranquilo…

Antes de encontrarse con su nuevo “yo”, las manos de los guardianes se aseguran de terminar el proceso de regeneración con sus movimientos ágiles: masajeando cada centímetro del cuerpo aliviado con aceites aromáticos, lo preparan para su nueva vida – libre y llena de felicidad.

Nada más empezar el ritual del masaje, me sumergí en un estado de trance en el que vi claramente cómo se liberaban todas mis emociones y pensamientos positivos que estaban oprimidos por el cansancio y el estrés durante eternidades… Se distribuían por todo mi cuerpo… No sabía que tenía tantas sensaciones positivas escondidas dentro de mí…

Sala de masajes Foto: Web Aire de Sevilla

Sala de masajes
Foto: Web Aire de Sevilla

Tras los rituales de purificación de la penumbra, los llevan a la luz…

Paso a paso, vamos subiendo, y los pasillos se iluminan cada vez más. Vamos lentamente, intentando recordar cada instante de lo que estamos viviendo… un último paso… y estamos en el cielo. Desde aquí se ve todo el mundo: tejados, patios, picos y cruces de las iglesias, las altas torres, la Catedral y la Giralda…

Para relajarse y acostumbrarse a la felicidad que los sobrellena, se sumergen en las aguas templadas y se quedan un rato a solas con sus cuerpos reencarnados

La azotea de Aire de Sevilla.  Detalles

Necesito respirar… profundamente… para poder sobrevivir la reencarnación…

La azotea de Aire de Sevilla.

El reencuentro conmigo mismo

Inspiración:

Esta historia fue inspirada por la visita de los baños árabes Aire de Sevilla. No exagero si digo que me reencarné, después de pasar allí tan sólo 2 horitas; me encantó la experiencia en general y en cada uno de sus detalles: trato muy amable, las temperaturas correctas en las piscinas, la fuerza óptima de chorros de agua, servicio de agua, zumo, té frío y caliente, las vistas…

Datos prácticos:

Aire de Sevilla está en el centro de la ciudad, muy cerca de la Giralda, en la calle Aire, 15.

El horario es de 10:00 a 24:00 (S y D, hasta las 02:00). Es imprescindible reservar y hay que adaptarse a los turnos, cada uno de 2 horas de duración (de 10 a 12, de 12 a 14 y así sucesivamente).

Dispone de una piscina en la azotea, con vistas a los tejados y la Giralda (consultar normas de uso y reserva a parte), y dicen que en el turno nocturno es magia pura; el personal del hammam incluso confiesan haber visto gente llorando al vivir esta experiencia.

Foto: Web Aire de Sevilla

Foto: Web Aire de Sevilla

Sólo hace falta traer el bañador (la toalla y zapatillas os los proporcionan en el hammam). Incluso si no tenéis bañador, os lo prestan.

Tienen servicio de taquilla sin moneda (con un código).

A parte del circuito termal se pueden realizar diferentes tratamientos, que podéis consultar en su web.

No pueden acceder menores de 16 años; no está permitida la fotografía dentro de las instalaciones.

Existe la posibilidad de regalar la experiencia.

Tienen wifi… pero no se si se os será de utilidad 😉 con tanta relajación que ofrecen…

En la web hay un apartado de promociones y experiencias únicas: aquí, donde podéis encontrar ofertas como, por ejemplo, sesión de baños con un concierto de violonchelo o flamenco, diferentes descuentos o propuestas románticas para dos.

TipViajero: Si reserváis vuestra visita a Aire de Sevilla a través de Sevilla Inside, tendréis preferencia en los turnos de reserva y una copa de bienvenida.

¡Nos vemos en el momento de la reencarnación! Foto: Web Aire de Sevilla

¡Nos vemos en el momento de la reencarnación!
Foto: Web Aire de Sevilla

Este post forma parte de la experiencia #SevillaInside organizada por Sevilla Inside.

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